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Romper el Silencio – Monólogo: Fabiola y Miryam

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Duración: 9:09

Fabiola y Myriam entonan una melodía ancestral de su comunidad indígena Inga, evocando recuerdos entrañables para Fabiola. En aquel lugar se sentía valorada, su opinión era relevante; en contraste, siente un vacío en su vida actual. Reflexiona sobre la dolorosa experiencia de ser mujer e indígena y tener que abandonar su tierra natal.

Fabiola aparece quebrantada, como si la ruptura de su ser afectara su entorno. Fabiola experimenta una sensación de espera, quizás anhelando regresar a su tierra. Mientras tanto, su esposo Abelardo vive apurado cumpliendo órdenes ajenas. Los hijos crecen y ella permanece en una incesante espera, sintiéndose desdichada.

Myriam reconoce la inquietud de Fabiola y le brinda espacio para expresarse y liberarse emocionalmente. Señala el poder como la raíz de desigualdades y conflictos, atribuyendo la opresión a intereses de dominio sobre la tierra. Incapaz de encontrar consuelo en palabras, se pregunta cómo calmar el ímpetu de Fabiola, cuya juventud y pasión la impulsan a buscar su lugar en el mundo.

Fabiola se debate entre la tentación de huir y la incertidumbre sobre su rumbo. Afronta el desafío de mantener vivas las enseñanzas de sus ancestros, valorando la importancia de la palabra y el diálogo como medios para resolver conflictos. Cuestiona el sentido de su vida y la dolorosa experiencia de la huida, en contraste con la riqueza cultural y espiritual de su tierra natal.

Myriam, la voz de la experiencia, comparte su sabiduría con Fabiola, instándola a encontrar la paz y consuelo en sus raíces. Ambas comparten la añoranza por un hogar perdido y depositan su confianza en la sabiduría adquirida a lo largo de los años. Juntas, buscan la armonía y la reconciliación con la tierra que llevan en el alma.

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Español

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Información enviada a la Iniciativa de Comunicación por Fundación Imaginario.